CABA: sin grandes novedades, Cambiemos se consolida
Por Observatorio Electoral consultores
10 de octubre de 2017

De acuerdo a una encuesta realizada por Observatorio Electoral entre los días 7 y 8 de Octubre en la Ciudad de Buenos Aires, sobre 792 entrevistas telefónicas, un 53,5% votará por Carrió (Vamos Juntos), 21,6% por Filmus (Unidad Porteña), 10,1% por Lousteau (Evolución), 4% por Tombolini (1País), otro 4% por Ramal (Frente de izquierda), 2,2% por Luis Zamora (AyL), 1,8% lo hará en blanco y 2,9% dice no saber. Sin grandes novedades en cuanto al orden de los resultados o la innegable ventaja del cambiemismo en su territorio bastión, los más expectantes son Tombolini y Ramal, quienes están a poco de acceder al Congreso.

Los números no permiten concluir nada demasiado firme en materia de “nuevos votantes”, que se han convertido en el coto de caza de la campaña en su recta final. Alrededor de un 8% dice no haber votado en la primaria. Y de ese 8, algo más del 40% muestra intenciones de ir a votar en octubre, mientras que el otro 60% responde no saber a quien votar, o no estar seguro de hacerlo. Entre los ausentes de agosto que hoy estarían dispuestos a votar, quien se lleva más preferencias es Carrió, seguida de Lousteau. Todos estos cálculos, hay que aclarar, se hacen sobre un margen de error alto, ya que se requeriría de una muestra más grande para trabajar con seguridad en esta información tan fina. De hecho, se trata del segmento más volátil del electorado. Y de una elección que se ve muy “jugada” y que no despierta entusiasmo especial.

Aunque Lousteau es uno de los mayores beneficiarios en esta franja de “nuevos votantes”, también es uno de los más propensos a sufrir pérdidas. Una parte de sus votantes en las PASO podría inclinarse por Carrió en octubre. Los votantes de agosto de Filmus y Carrió, en cambio, no parecen dispuestos a moverse. Filmus, a su vez, “pesca” algo entre los que votaron por opciones de izquierda o peronistas que no pasaron de la PASO a la general, y en menor medida lo hace Ramal.

En suma, la elección en la Capital no genera grandes incertidumbres: las tendencias son estables, y todo indica que se profundizarán ligeramente entre la PASO y la general. Los lentes estarán localizados en la elección de la provincia Buenos Aires, donde Cambiemos parece despegarse por algunos puntos de Unidad Ciudadana pero todavía dentro de un margen acotado, que no permite ser asertivo; el lunes 16, el último informe electoral antes del comicio, publicaremos nuestros últimos números para este distrito clave. Y en Santa Fe. Las energías de las fuerzas principales estarán depositadas en este distrito, que concentra casi el 10% de la población nacional y se caracteriza por una economía diversificada, el peso de la agroindustria, y los votos rosarinos.

En Santa Fe el que Cambiemos piensa que tiene buenas chances de “dar vuelta” el resultado de las PASO. Para el peronismo y Unidad Ciudadana, es la oportunidad de ganar en un distrito grande, con la particularidad de que el candidato que encabeza la lista es claramente kirchnerista. Mientras que para Cambiemos, ganar Santa Fe es simbólicamente importante: si gana en todos los distritos grandes, el triunfo nacional tendrá otra contundencia.