El 36,6% de los hogares urbanos argentinos sufrió al menos un robo en 2014 y la provincia de Buenos Aires es el distrito con mayor índice de victimización

22 de enero de 2015


No todos los robos son denunciados por sus víctimas. Por esa razón, una forma de cuantificar el fenómeno es a través de la realización de encuestas de victimización, que buscan establecer cuántos hogares están formados por personas que sufrieron (al menos) un robo en el último año. Por robo, entendemos a los delitos contra la propiedad personal, en diferentes ámbitos -en la vivienda propia, la vía o el espacio público, los medios de transporte, etc.-, que implican hurto o sustracción de dinero, objetos personales, y bienes de uso u otro tipo. De acuerdo a la encuesta nacional de victimización realizada diciembre por Observatorio Electoral, en el 36,6% de los hogares urbanos argentinos hubo al menos un miembro conviviente que sufrió un robo en los últimos 12 meses (es decir, a lo largo de 2014), mientras que en el 63,4% restante no ocurrieron hechos de esta naturaleza.


Esta encuesta de victimización de robo muestra diferencias entre los distintos centros urbanos estudiados. Los mayores niveles se encontraron en la provincia de Buenos Aires, con el 42,1% de los hogares afectados (ver Tabla 2 para un listado de las localidades bonaerenses relevadas), seguida por el Noroeste (38,5%), Neuquén (38,3%), Córdoba-Río Cuarto (33,9%), y Resistencia-Corrientes (30,4%). De las regiones contempladas en la muestra, las de menor nivel de victimización de robo han sido la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (28,6%), Rosario (25,0%) y Mendoza-San Rafael (24,6%).


Uno de los hallazgos del relevamiento es la fuerte incidencia de la victimización de robo en la zona sur del Gran Buenos Aires. En el GBA Norte el 33,3% de los consultados dice haber sufrido un robo en su grupo familiar durante 2014, en GBA Oeste un 32,4% (ambos porcentajes, debajo del promedio nacional), pero en el GBA Sur alcanza al 58,5%. Por lo tanto, la zona sur del GBA es la que explica el 42,1% de la provincia.


Observaciones:

 

  1. En la encuesta, preguntamos a los consultados si sufrieron un robo, aunque sin discriminar el grado de violencia sufrido por la víctima. Otros estudios similares, y las estadísticas que llevan las fuerzas de seguridad, inspiradas en las categorías del derecho penal, distinguen entre los robos sin violencia y aquellos con violencia, ya que estos últimos pasan a ser clasificados como “delitos contra las personas” (categoría en la que entran también el asesinato, las lesiones, los delitos sexuales, etc.) y ya no como “delitos contra la propiedad”. Lo que reflejan los datos de este estudio, en suma, es el porcentaje de personas que dicen haber sufrido un robo en su grupo familiar, con independencia de la naturaleza del mismo.

 

  1. De acuerdo a los datos expuestos anteriormente, los centros urbanos de la provincia de Buenos Aires son aquellos cuyas familias más han sufrido por delitos de robo y hurto a lo largo del año 2014. Con algo más de 4 cada 10 hogares afectados, se encuentra más de 5 puntos por encima del promedio nacional. Sin embargo, es importante destacar que las zonas Norte y Oeste del Gran Buenos Aires se encuentran por debajo del mencionado promedio, con tasas de victimización de robo del 33,3% y 32,4% respectivamente. La zona Sur del Gran Buenos Aires, en cambio, con 58,5%, se encuentra más de 20 puntos por encima, arrastrando hacia arriba al conjunto de la provincia. Se trata, claramente, de la región más afectada por este fenómeno de acuerdo a este estudio, con una brecha estadística que sugiere la existencia de un problema  particular.

 

3.   Otro dato que puede resultar llamativo, es que la ciudad de Rosario se encuentre entre las áreas de menor victimización de robo, sobre 24 núcleos urbanos relevados en esta encuesta. Esto puede parecer contradictorio con la muy alta tasa de homicidios que registra la ciudad. Sin embargo, no lo es: lo que muestran ambos datos, es que Rosario tiene un problema particular en materia de delito violento contra las personas (atribuido, en buena medida, a los enfrentamientos entre narcotraficantes), pero que esta situación no necesariamente se extiende a los delitos contra la propiedad.